
Llueve en el mar con un murmullo lento.
La brisa gime tanto, que da pena.
El día es largo y triste. El elemento
Duerme en el sueño pesado de la arena.
Llueve. La lluvia lánguida trasciende
Su olor de flor helada y desabrida.
El día es largo y triste. Uno comprende
Que la muerte es así…,que así es la vida.
Sigue lloviendo. El día es triste y largo.
En el remoto gris se abisma el ser.
Llueve…Y uno quisiera sin embargo,
Que no acabara nunca de llover.
Leopoldo Lugones, “Olas grises” en Antología poética, Prólogo y selección de Jorge Luis Borges, Alianza Editorial, 1982, Madrid.